
Rituales de fe, plegarias para no dejar de creer.
Hilos de caramelo para amarrar recuerdos y una fábrica de sentimientos.
Una inyección de olvido y una historia que tenga sentido.
Una dosis de sorpresa para no perder la magia, un globo de colores que eleve mi mente.
Cinco terrones de azúcar para calmar la excitación
y la esencia de una canción.
Un cometa para viajar, doce caramelos para soñar
un toque de almíbar en tu piel para deshacer mi hiel.
Una cuota de besos pagada a destiempo; una cucharada de idiotez para iluminar los ojos
y la ilusión de un nosotros.
Dos oasis en tu mirada y que ya no quede nada.
3 margaritas sobre un mantel
y tus mañanas que huelen a canela y miel*
=)